En la India ciertos faquires dominan la respiración con tal maestría, que pueden incluso permanecer enterrados vivos hasta 10 meses! El común de los mortales no aguantamos mucho más de 3 minutos sin respirar.

En cualquier lugar del mundo ninguna persona puede dejar de comunicar ni un solo instante. Aunque no queramos, lo hacemos: callados, quietos, dormidos, incluso en un ataúd, comunicamos.

Comunicación y respiración tienen en común que son aspectos esenciales en nuestra vida y que, a pesar de ello, apenas merecen nuestra consideración. Centramos nuestra atención en ocupaciones y preocupaciones, pero no somos conscientes de hasta qué punto unas y otras dependen de nuestra respiración y de nuestra comunicación.  ¡Ay si nos falta el aire o está contaminado! ¡Ay si nos quedamos aislados sin podernos relacionar! ¡Ay si nos estrellamos cada vez que nos dirige o le dirigimos la palabra a alguien!

Comunicar no es hablar. Comunicar no es escribir. Comunicar no es entender. Comunicar no es hacer. Comunicar no es transmitir. Cuando  en AM-Comunicación nos referimos a la comunicación queremos decir que lo que hablamos, escribimos, entendemos, hacemos y transmitimos se ajusta a la intención comunicativa que perseguimos. Cuando esto no ocurre se producen brechas en la comunicación.

Se producen las brechas comunicativas cuando lo que digo no es lo que quiero decir, lo que escucho no es lo que entiendo, lo que digo no se corresponde con lo que hago, la respuesta que obtengo no es la que me proponía al inicio de la conversación. Lo más complicado de estas heridas en la comunicación es el diagnóstico, saber el porqué. Pero también es lo más importante, pues solo así se podrán prevenir, tratar y evitar posibles complicaciones de infección y contagio.

Estas brechas ocurren cuando empleamos una comunicación de supervivencia o a nivel de usuario. Cuando no comunicamos lo que queremos, sino lo que podemos. Con niveles superiores y avanzados de comunicación garantizamos, en primer lugar, que las personas se entiendan cuando hablan y, en segundo lugar, que logren consensos cuando lo requiere el resultado común para el que trabajan. Parece simple, pero más bien al contrario. ¿Cuántas veces no hemos pensado que es un auténtico milagro?!

Velando por una comunicación adecuada, los proyectos, equipos, departamentos, empresas funcionarán. Sí, y ello aunque las personas que los forman utilicen distintos lenguajes, lógicas y mapas mentales diferentes.

AM-Comunicación vela para que la comunicación interpersonal en las empresas y organizaciones funcione y así se cumplan sus objetivos en tiempo y forma. Facilitamos (construyendo o rehabilitando) los puentes que conectan los puntos maestros de cualquier proyecto: estudiamos el terreno, hacemos mapas y  planes para identificar esos puntos, medimos  distancias, localizamos recursos y accesos y hacemos posibles la confianza y las conexiones para que la obra del equipo salga adelante.

Facilitamos la complementariedad de los distintos planteamientos que coexisten en la empresa para que sean oportunidades y no problemas. ¿Cómo? Trabajando la comunicación a nivel superficial y profundo. Conectando lo que se ve, se oye, se siente con los valores, creencias y principios, que aunque no se ven, ni se oyen ni se sienten, son los que determinan el significado de los mensajes y la comunicación.

Cada uno tiene su cometido en la empresa, el nuestro es velar y facilitar permanentemente la comunicación adecuada para garantizar no solo puentes, sino las vías más rápidas, directas y seguras para evitar que los proyectos se pierdan o retrasen dando rodeos por otras estrechas y peligrosas.

Mediante el diagnóstico, el asesoramiento y la formación garantizamos la comunicación más idónea en las reuniones, entrevistas, negociaciones, evaluaciones, discursos, informes, correos electrónicos, llamadas telefónicas,… para el logro de objetivos concretos.

Sin una conciencia y dominio avanzados de la estructura y dinámica de la comunicación no se rentabilizarán éxitos, pues no se podrán reproducir a voluntad, pero, inevitablemente y sin querer, se reproducirán los mismos errores una y otra vez.