COMUNICACIÓN Y MEDIACIÓN

Existen muchas definiciones posibles de mediación, pero el denominador común de todas ellas es la intervención de un tercero neutral e imparcial que facilita la comunicación entre las partes en conflicto.

Cualquiera que sea la tipología del conflicto y el ámbito en el que se produzca, el principal recurso de la persona mediadora es la comunicación. Ya sea en la negociación asistida del modelo de Harvard, en la mediación transformativa de Fisher y Folger o en la mediación circular-narrativa, el éxito de la mediación de conflictos radica en las habilidades de comunicación de la persona mediadora.

Cualquier conflicto interpartes, sea de la naturaleza que sea (de intereses, de valores, de información o de relación), se expresa mediante la comunicación. Esta es la razón por la que la mediación comunicativa es tan importante, tanto en la prevención como en la gestión y la resolución de conflictos. Comunicación y mediación son dos caras de la misma moneda.

Cualquier conflicto interpartes, sea de la naturaleza que sea (de intereses, de valores, de información o de relación), se expresa mediante la comunicación. Esta es la razón por la que la mediación comunicativa es tan importante, tanto en la prevención como en la gestión y la resolución de conflictos. Comunicación y mediación son dos caras de la misma moneda.

Dependerá de las habilidades de comunicación de los interlocutores que simples diferencias se vayan tornando en malentendidos, discrepancias, conflictos o incluso acaben convirtiéndose en problemas.

La comunicación no es solo el canal por el que transcurren los conflictos, tiene también un papel destacado en su origen y siempre resulta imprescindible para su resolución. La importancia de la comunicación en mediación resulta aún mayor, pues su principal objetivo es posibilitar una comunicación eficaz entre las partes implicadas en el conflicto.

Dependerá de las habilidades de comunicación de los interlocutores que simples diferencias se vayan tornando en malentendidos, discrepancias, conflictos o incluso acaben convirtiéndose en problemas.

La comunicación no es solo el canal por el que transcurren los conflictos, tiene también un papel destacado en su origen y siempre resulta imprescindible para su resolución. La importancia de la comunicación en mediación resulta aún mayor, pues su principal objetivo es posibilitar una comunicación eficaz entre las partes implicadas en el conflicto.

Las técnicas de mediación facilitadoras de la comunicación abarcan desde la aclaración de simples malentendidos hasta su restablecimiento cuando es inexistente o totalmente disfuncional. La comunicación que el mediador genera en mediación cumple además la función de servir de modelo en el que los mediados pueden inspirarse para un abordaje comunicativo de sus conflictos futuros más eficaz.

Las estrategias y técnicas de comunicación empleadas en mediación impiden que los conflictos escalen en intensidad, evitan la polarización de los distintos posicionamientos y, mediante re-encuadres diferentes, consiguen ampliar las percepciones y enfoques del conflicto para posibilitar acuerdos.

Las técnicas de mediación facilitadoras de la comunicación abarcan desde la aclaración de simples malentendidos hasta su restablecimiento cuando es inexistente o totalmente disfuncional. La comunicación que el mediador genera en mediación cumple además la función de servir de modelo en el que los mediados pueden inspirarse para un abordaje comunicativo de sus conflictos futuros más eficaz.

Las estrategias y técnicas de comunicación empleadas en mediación impiden que los conflictos escalen en intensidad, evitan la polarización de los distintos posicionamientos y, mediante re-encuadres diferentes, consiguen ampliar las percepciones y enfoques del conflicto para posibilitar acuerdos.

Los flujos de comunicación que se establecen en el proceso de mediación son bidireccionales y se producen en dos planos:

Por un lado, la comunicación entre las partes en conflicto, los mediados.

Por otro, la comunicación entre cada uno de ellos y la persona mediadora.

A partir de la comunicación inicialmente establecida entre el mediador y cada uno de los mediados, éstos consiguen reanudar la comunicación entre ellos, siendo la intervención del mediador progresivamente menos necesaria.

Los flujos de comunicación que se establecen en el proceso de mediación son bidireccionales y se producen en dos planos:

Por un lado, la comunicación entre las partes en conflicto, los mediados.

Por otro, la comunicación entre cada uno de ellos y la persona mediadora.

A partir de la comunicación inicialmente establecida entre el mediador y cada uno de los mediados, éstos consiguen reanudar la comunicación entre ellos, siendo la intervención del mediador progresivamente menos necesaria.

Los profesionales de la mediación necesitan conectar con la estructura profunda de la comunicación que se está produciendo en el proceso, para generar los cambios de perspectiva necesarios y posibilitar a las partes la consecución de un resultado plenamente satisfactorio para ellas.

Para que los mediadores puedan desplegar todo el potencial de la mediación como método de resolución de conflictos, nuestro modelo NSL (No Solo Lenguaje) les ofrece valiosas estrategias y técnicas lingüísticas, mentales, corporales, socio-culturales y de puesta en escena para explorar nuevas percepciones del conflicto, recuperar la confianza de los mediados en su resolución y acompañarles en el proceso de generación y negociación de alternativas que supongan una solución para todos ellos.

Nuestro modelo NSL (No Solo Lenguaje) permitirá a los profesionales de la mediación conocer y comprender cómo cada parte construye y expresa lingüísticamente su percepción subjetiva del conflicto. Desarrollará su capacidad para identificar los factores que objetivamente están definiendo y alimentando el conflicto. Los hará más efectivos conduciendo el proceso de mediación. Potenciará sus habilidades para acompañar a los mediados en la toma de conciencia y gestión positiva de sus propios recursos comunicativos y cualesquiera otros útiles por razón del tipo de conflicto y contexto.

Desde el modelo NSL (No Solo Lenguaje) trabajamos la comunicación con la autenticidad y el respeto que la imparcialidad y la neutralidad de la mediación exigen para la legitimación de las partes, su reconocimiento y empoderamiento.

El enfoque del NSL (No Solo Lenguaje) alumbra extraordinariamente los recursos y las actividades comunicativas de los mediadores. Les permitirá empatizar con las partes de manera auténtica y profunda y sacar a la luz sus motivaciones, preocupaciones, temores y expectativas.

Identificar el estilo de comunicación de los mediados y dominar las estrategias y técnicas para una comunicación eficaz, permitirá a los mediadores desentrañar y visibilizar la parte oculta de los conflictos. Mediante la comunicación podrán conducir a los mediados de sus posiciones a sus verdaderos intereses y necesidades.

El enfoque del NSL (No Solo Lenguaje) alumbra extraordinariamente los recursos y las actividades comunicativas de los mediadores. Les permitirá empatizar con las partes de manera auténtica y profunda y sacar a la luz sus motivaciones, preocupaciones, temores y expectativas.

Identificar el estilo de comunicación de los mediados y dominar las estrategias y técnicas para una comunicación eficaz, permitirá a los mediadores desentrañar y visibilizar la parte oculta de los conflictos. Mediante la comunicación podrán conducir a los mediados de sus posiciones a sus verdaderos intereses y necesidades.

Diseñar y conducir con éxito un proceso de mediación exige al mediador ser un experto en habilidades de comunicación. El desarrollo y perfeccionamiento de la competencia comunicativa comienza por el conocimiento profundo de la propia comunicación.

Para mediar con eficacia el profesional tiene que saber, primero, qué quiere comunicar (qué necesita el proceso), por qué (los motivos) y para qué (la finalidad) y, segundo, comunicarlo.

El qué quiere comunicar el mediador se refiere al objetivo e intención de su intervención, el cómo comunicarlo alude a los aspectos verbales (lingüísticos y sociolingüísticos), no verbales (gestos y movimientos) y paraverbales (volumen, velocidad, entonación) que empleará para la emisión de sus mensajes.

La eficacia comunicativa de un mediador mide el grado en que su comunicación se sincroniza con la de los mediados para, desde sus respectivos marcos de referencia, influir positivamente en su percepción y modo de gestionar el conflicto, a fin de que logren encontrar soluciones conjuntas.

Afinar tus habilidades de comunicación marcará la verdadera diferencia de tus intervenciones en mediación, especialmente si se trata de casos de mediación intercultural.

La eficacia comunicativa de un mediador mide el grado en que su comunicación se sincroniza con la de los mediados para, desde sus respectivos marcos de referencia, influir positivamente en su percepción y modo de gestionar el conflicto, a fin de que logren encontrar soluciones conjuntas.

Afinar tus habilidades de comunicación marcará la verdadera diferencia de tus intervenciones en mediación, especialmente si se trata de casos de mediación intercultural.